miércoles 31 de octubre de 2007

De cómo un@ acaba practicando el tiro con arco

>>------>
Este verano he tenido que estudiar. Tenía un par de exámenes en septiembre y, además, tenía que presentar un proyecto bastante largo, y creo que tod@s sabemos que esa no es forma de pasar un verano chupi... El caso es que este ya es mi séptimo año de carrera (y, por Dios!, espero que sea el último...) y el cansancio se empieza a notar.
Una tarde de agosto, este verano, estaba en la piscina con mi churri, los dos muertos del asco por tener que estudiar en verano y por no poder independizarnos y... bueno, por todo un poco (la verdad es que somos un poco quejicas).
Así que llegamos a la conclusión de que necesitábamos un hobby: uno al que pudiéramos dedicar el tiempo que quisiéramos, sin horarios ni ataduras ni obligaciones, pero donde pudiéramos conocer a gente nueva, viajar y hacer cosas diferentes de lo que se suele hacer (es que es una lástima, pero hoy en día parece que si no sales de fiesta y no bebes eres un bicho raro!). Y así, pensando y pensando, lo encontramos, el pasatiempo perfecto: EL TIRO CON ARCO